KATÁ TÍJI (Por casualidad, en griego)
Por Martín Borboa
Gómez
La diosa griega
Tique personificaba a la casualidad y a la fortuna. Recientemente estuvo cerca de mí. Viví
casualidades, y fui afortunado.
La semana pasada,
el martes 5 de mayo 2026, por ser festivo, quise invitar a mi mejor amiga y a
su hija a cenar. Cuando llegué por ellas, no pudo acompañarnos su hija por no
sentirse bien de salud. Afortunadamente, en su casa todos estaban, acompañarían
a la chica, e incluso tenían un plan de salir (más cerca de a donde yo tenía
pensando) y era más adecuado para su estado de ánimo, una salida breve por un
frappé y regresar a descansar.
De esa manera, esta
vez iríamos sin ella. Como no había tráfico, me programé para ir algo lejos de
Azcapotzalco (donde ambos vivimos). Avanzamos por el circuito, empezamos a
conversar, y todo fluía muy bien.
Al llegar a
Juanacatlán, el tráfico era muy abundante, y me arrepentí de mi plan original, le
propuse que el plan lejos mejor lo hiciéramos cuando su hija se sintiera mejor.
Me acordé que yo
tenía en mi cajuela un volante de una promoción de un restaurante griego ahí
cerca, y que si daba vuelta a la izquierda, pronto podríamos estar cenando algo
griego, y olvidar yo mi propuesta inicial. Así lo hicimos.
El restaurante
muy bonito, comimos dos versiones de berenjena (la promoción es dos platillos por el precio de uno, y pueden ser diferentes platillos) y
a los dos nos gustó más la misma berenjena: una que va con carne molida, gratinada, en
salsa de jitomate.
Muy a gusto,
videos de patrimonio griego en la pantalla, música griega, ambientación de ese
estilo, linda velada. Refuerzo social, espiritual, anímico, gozo con
coincidencias, alegría de convivir, y tantas cosas más que significa la amistad
y el cariño, cuando comparten el pan y la sal.
DOS DÍAS DESPUÉS
El jueves 7 de
mayo, al salir de una sesión cultural literaria, fui a cenar con tres personas
al Potzolcalli de 22 de febrero, en Azcapotzalco, una de ellas, una escritora de trece años de bellos poemas, dibujante y pintora, que ilustra sus propios escritos. Con
ella se pueden tener charlas muy interesantes. Su mamá gran persona, y otra
amistad dedicada a la crónica y la poesía.
En la cena,
obsequié a la chica escritora un buzo con escafandra, de color azul, al que de
inmediato nombró Fernando.
Él nos acompañó
el resto de la cena.
En la charla,
ella comenzó a platicar de la mitología griega, me sorprendió que a sus edad supiera tanto de ese tema, me nombró a los dioses relacionados a la
muerte: Tánatos, Hades, su esposa Perséfone, el barquero Caronte, y hasta
hablamos del perro de tres cabezas Cerbero, hijo de Tifón, que resguarda la
puerta del inframundo.
Apenas dos días
antes había estado yo en un ambiente griego por dos horas, y ahora nuevamente
asomaba Grecia.
Me gustó la
charla de esa mitología que también me agrada, y particularmente me llamó la
atención que se nombraran deidades relacionadas a la muerte, ya que su poesía
con cierta frecuencia trata de rompimientos, de no regresos, o finales fatales. Tiene
más de 60 poemas y por lo que me ha contado y dejado ver, buena parte van por
ese tenor.
DOS DÍAS DESPUÉS
El sábado 9 de
mayo, había un evento cultural en la Biblioteca José María Morelos en
Azcapotzalco. Iniciaba a las 5 pm. Yo llegué 4:30 pm. Era el único asistente en
haber llegado. Pasé a la sala en donde sería el evento, tiene un espacio que se
utiliza como teatro, y está la sala infantil. Quise leer en ella algo mientras
esperaba.
De entre todos
los anaqueles y objetos, llamó mi atención un libro de muy bonita portada.
Era sobre la
mitología griega, ilustrada.
“Mitos griegos,
para leer en voz alta”, Narración de Cristina Gudiño Kieffer e ilustración de
Ayax Barnes, colección “Libros del rincón” de la SEP.
Después de la
racha griega que llevaba, no me opuse, tomé el libro, y me cautivaron sus
hermosas ilustraciones. Me entretuve bastante leyendo, tomando las fotografías
que les comparto, recordando la cena con mi mejor amiga, la otra cena con la
chica de los poemas, y ahora siendo acompañado en mi espera por tantos héroes y
personajes griegos. Me encantó el minotauro.
Esta semana fue
un apasionante viaje culinario, mitológico y literario a esa Grecia fascinante.
No quise forzar a
la suerte provocando o buscando algo griego dos días después.
Más bien, dos
días después decidí escribir esta breve crónica, para saludar a las personas
involucradas, recordar esta bella semana, y recomendarles este lindo libro. La
clasificación de acomodo en la biblioteca es la clave I.292.08 M57
A continuación
las hermosas ilustraciones de tan entretenido y fantástico libro, con tan
importantes y fabulosos sucesos mitológicos.